Un largo viaje de mil años, capaz de convertir uno de los quesos más antiguos de Italia en un fenómeno global y «pop». El Consorcio para la Tutela del queso Gorgonzola ha celebrado en Milán la Junta anual de los socios número 56, una cita que este año asume un valor simbólico:
de hecho, recurre el aniversario número 30 del reconocimiento del queso Gorgonzola entre los productos de Denominación de Origen Protegido (junio de 1996).
El evento, que se ha llevado a cabo el 7 de mayo en el Westin Palace y ha sido moderado por Francesca Romana Barberini, ha visto dialogar al Presidente del Consorcio Antonio Auricchio con expertos como Maure Rosati, Director de la Fundación Qualivita y Origin Italia, el divulgador Federico Quaranta, la antropóloga de la alimentación Ilaria Vitali y el creador de platillos Federico Fusca.
Fue significativo el soporte institucional, con las intervenciones vídeo del Ministro Francesco Lollobrigida (MASAF) y de los Presidentes de la Región Lombardía, Attilio Fontana, y de la Región Piamonte, Alberto Cirio. Para el evento el Consorcio ha elegido el título exhaustivo «UN SABOR ÚNICO DESDE HACE MÁS DE MIL AÑOS», remarcando el viaje que el queso Gorgonzola ha realizado desde su nacimiento, cuya fecha probable es el año 1007, entre las regiones de Piamonte y Lombardía, hasta convertirse en un producto sin igual en el mundo, capaz de interpretar exitosamente incluso los nuevos códigos de comunicación y de volverse el quinto producto certificado más importante del sector agroalimentario italiano (informe Ismea-Qualivita).
LA FILOSOFÍA DE LA ECONOMÍA DOP
Mauro Rosati, autor del nuevo libro «La filosofía de la economía DOP», ha remarcado como el sector agroalimentario es el único sector en crecimiento estructural en Italia (+25.3% desde 2020): «Hace treinta años en Italia los sectores pujantes eran la moda y los coches, mientras que los quesos hablaban francés; actualmente el queso Gorgonzola es un símbolo de identidad: ¡no tenemos la
selección de fútbol para alentar, pero tenemos el queso Gorgonzola!».
Un modelo que, añade Auricchio, además favorece la transmisión generacional: en las empresas DOP e IGP se registra un porcentaje muy alto de jóvenes que eligen quedarse en el territorio.
Del mismo parecer Federico Quaranta, quien cuenta como los hombres que producen el queso Gorgonzola «Lo hayan convertido en un mito. Data de la época de los monjes cistercienses. El Cistercium es la ciénaga, que los seres humanos han saneado para crear suelos para
el forraje. Así el queso Gorgonzola se ha convertido en un símbolo de identidad, y sin esto Italia no vale nada.»
DESDE LA EDAD MEDIA HASTA LAS REDES SOCIALES: UN ÍCONO CAMBIANTE
De producto no homologado que debe ser conocido para ser comprendido habla Ilaria Vitali, fundadora del Laboratorio de Antropología de la alimentación, donde personas procedentes de todo el mundo se encuentran para cocinar juntas: «Creo que hay una belleza valiente en las vetas del queso Gorgonzola, una diversidad que brinda muchísimas ideas para contarla, desde las leyendas hasta su valor de italianidad en el mundo. Sin embargo, a mi hijo se lo he explicado así, para superar su desconfianza inicial: es el queso con los tatuajes, el que tiene el carácter para distinguirse entre todos los demás. Gracias a la protección del Consorcio, actualmente el queso Gorgonzola puede considerarse un viajero consciente que no teme afrontar al mundo; es un ícono cambiante que, gracias a su sabor intenso y, al mismo tiempo, suave, sabe encontrarse con lo diferente sin nunca perderse, porque sabe exactamente de dónde viene».
La versatilidad del queso Gorgonzola es destacada también por Federico Fusca, «chef pop» con más de 1.3 millones de seguidores, quien para el Consorcio ha creado muchas recetas. «Es un queso que se combina con muchísimos sabores distintos, sin perder nunca su peculiaridad. A mí me gusta contarlo de forma sencilla, pero brindándole ese mood «pop» capaz de llegar a muchísimas personas,
también gracias al uso del macro. Un queso Gorgonzola muy cremoso en primer plano es sencillamente irresistible».
Por lo tanto, de queso Dop a ícono Pop, el evento ha querido celebrar y compartir el largo viaje del queso Gorgonzola Dop. Un producto típico de la clásica tradición gastronómica italiana que, gracias a su grande «personalidad», ha sabido renovar su público y encontrar a nuevas generaciones de consumidores, viajando desde el año 1007 hasta el nuevo milenio.