fondizola

Normas de conservación

Se aconseja comprar el Gorgonzola en pequeñas cantidades ya que se trata de un alimento “vivo” en continua maduración.

Si se debe exponer una forma o bien parte de ella, envolver la parte “a vista” con película transparente para alimentos, de lo contrario la pasta del gorgonzola se oxidará formando una capa opaca de color amarillento que podría dañar la estética del producto.

Pero, ¡no hay problema!: de ser necesario basta eliminar la primera loncha con un cuchillo de hoja larga y la pasta del gorgonzola vuelve a obtener un espléndido color.

Se aconseja mantener el queso a temperatura ambiente al menos media hora antes de consumirlo para exaltar sus características organolépticas y que pueda ofrecer su máximo gusto.

Sucede a menudo que los consumidores “arruguen la nariz” cuando se habla de Gorgonzola: es cierto que a veces, ¡su olor no es de los mejores!

Muchos no lo guardan en el contenedor de los quesos por miedo a que el olor característico pueda contaminar los demás quesos. Una solución bien sencilla es quitar la costra y envolver el Gorgonzola, sin costra, en aluminio o mantenerlo en la bandeja salva-sabor, si ha sido comprado con este tipo de presentación; a menudo es precisamente la costra la causa del olor penetrante y no siempre agradable.

El Gorgonzola se presta no sólo a la realización de platos sencillos o elaborados, sino también de óptimas salsas y gustosas cremas, añadiendo durante la cocción mantequilla o nata de cocina. Esta utilización permite además recuperar aquellos trozos de Gorgonzola que habiendo permanecido demasiado tiempo en el frigorífico han adquirido un sabor demasiado fuerte.

 

  • Compartir en